Editorial Diciembre 2020

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Aunque parezca mentira este año está punto de terminar. Todas las personas tenemos puestas las ilusiones en que el 2021 volveremos a disfrutar de esa normalidad que en otras circunstancias nos parece tan monótona y que ahora tanto ansiamos.

Como de toda experiencia desfavorable podemos hacer una lectura conveniente y sacar algunas buenas conclusiones, en el ámbito laboral no va a ser diferente y por eso conviene resaltar y poner de manifiesto todo aquello que hemos aprendido en este año:

  • Hemos aprendido que tenemos una gran capacidad de adaptación, de estar en la oficina hemos pasado a trabajar en nuestras casas, en un espacio compartido, con menores y mayores con los que convivimos. Hemos tirado de imaginación, de paciencia y de cuantas armas hemos tenido a nuestro alcance para realizar nuestro trabajo diario procurando que afectase lo menos posible a las personas aseguradas.
  • Hemos aprendido nuevas técnicas de comunicación, nuevas herramientas informáticas y nos hemos organizado de forma diferente, hemos comprobado que sabemos improvisar, buscar soluciones imaginativas y que sabemos ser flexibles, algo muy necesario en la actualidad.

Desde luego MAPFRE puede sentirse orgullosa de las personas que componen su plantilla, la capacidad de respuesta ha sido notoriamente destacable.

En una sociedad en constante movimiento en la que los cambios afectan tanto al ámbito privado como al laboral, la actividad y el trabajo sindical se está revelando como esencial. Pese a los constantes ataques que últimamente surgen del desempeño y la utilidad de los sindicatos, lo cierto es que desde que comenzó la pandemia y el confinamiento, que han traído nuevas formas de organización del trabajo, CCOO está participando activamente en el desarrollo de todas las leyes de carácter social que se están firmando durante este periodo. En el último año nuestra Sección Sindical también ha firmado varios acuerdos con la empresa, de los que hemos dado información detallada en los comunicados que hemos enviado a la plantilla.

En CCOO entendemos que negociar condiciones y mejoras laborales y no sellarlas mediante acuerdos pactados y firmados, no tiene sentido: ¿Cómo se pueden mejorar condiciones si no les damos valor legal?. ¿Qué sentido tiene reunirse con la empresa si posteriormente no llegas a ningún acuerdo, favoreciendo de esta forma la desregulación de las condiciones laborales? ¿Es conveniente poner en riesgo las mejoras conseguidas con mucho esfuerzo a lo largo de los años, desregular lo ya pactado y dejar a la plantilla en manos de decisiones arbitrarias?

Pensad un momento: ¿De verdad favorece a la plantilla no pactar acuerdos y negarnos a firmar convenios y mejoras?

Pactar y negociar conlleva en ocasiones una parte de renuncia, pero también establece un marco legal del que partirá la siguiente negociación. Sobre lo acordado y pactado cabe incorporar mejoras, pero si no llegas a un acuerdo, no puedes avanzar posteriormente, teniendo que volver al punto de partida.

Os deseo que paséis unas felices fiestas en compañía de vuestros seres queridos y que el año que viene venga cargado de buenas noticias.

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